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El artista puertorriqueño Pedro capó acaba de lanzar “La sábana y los pies”

Me inspiró la experiencia, porque esta canción habla de que no hay que tener mucho para disfrutar de la compañía de la persona que tenemos al lado, y también de cómo una relación que empieza siendo casual y esporádica, termina siendo algo mucho más serio.

El video de esta canción se grabó en Miami bajo estrictos protocolos de seguridad debido a la pandemia, ¿cómo fue esa experiencia para usted?

Fue muy divertida. La pandemia nos puso muy creativos: no pudimos tener modelos en la locación por el distanciamiento, así que decidimos filmar a la modelo en otro set, y retratar un poco las cosas que pasan en el día a día, documentarlo de una manera divertida. El resultado superó todas nuestras expectativas, creo que el hecho de que nos pusiéramos tan recursivos nos ayudó mucho a encontrar una manera diferente de hacer las cosas.

La canción tiene un sonido andino, y quisimos meter el charango, empezar de forma acústica y poco a poco ir llevando el ritmo a que reventara con sonidos un poco urbanos y caribeños.

¿“La sábana y los pies” surgió a raíz del confinamiento? ¿Qué tan inspirador ha sido este momento para usted?

Curiosamente, la canción se escribió antes de la pandemia, pero trata temas que tienen que ver con lo que estamos viviendo. La cuarentena me ha servido creativamente, sobre todo porque tengo bastante tiempo para crear. He tenido la oportunidad de encontrarme, aprender cosas nuevas… Incluso montamos un estudio en la casa para trabajar de manera remota, y esa accesibilidad ayuda a que sigan saliendo ideas todo el tiempo.

En esta canción habla un poco de los miedos, ¿cómo los ha enfrentado a lo largo de su carrera?

Creo que cuando enfrentamos nuestros miedos, atravesamos por una etapa de liberación que en mi caso hizo parte del proceso creativo de mi música. Uno tiene que aventurarse y explorar cosas nuevas siempre.

¿Por qué quiso empezar una carrera musical?

Siempre sentí una atracción musical, desde niño, porque mi abuelo, Bobby Capó, era músico y me impresionó muchísimo ver todo lo que logró… Mi papá también era músico, así que siempre me vi siendo artista. Además, fue una manera de mantener una conexión con mi papá, porque cuando murió me heredó su guitarra, y yo sentía que cada vez que hacía música, mi papá estaba vivo. Luego poco a poco seguí explorando, monté un par de bandas de rock, me fui para Minnesota a estudiar música, después me fui a Nueva York, y aquí estoy.

¿Cómo fue su experiencia en Nueva York?

Muy dura al principio, recuerdo que llevaba cinco meses sin pagar la renta, y pensé que ya era irresponsable seguir con la búsqueda de ese sueño iluso teniendo un niño a mi cargo, así que decidí soltar un poco la música y trabajar en lo que fuera. A los dos días de haber tomado la decisión me llamó un productor de Sony Music y me dijo que Thalía estaba haciendo un disco llamado Primera fila, y que ella quería que yo fuera parte de ese proyecto cantando Estoy enamorado, y ahí empezó otra etapa en mi carrera.